Historia de la Caja de Seguridad Social

Fundada sobre el principio de la “solidaridad”, la Caja de Seguridad Social ha velado desde su inicio para que el conjunto del notariado de la provincia de Buenos Aires reciba las mismas prestaciones. Plasmado de manera clara en nuestro Sistema de Atención de la Salud, único para todos sus afiliados, con una amplia cobertura igualitaria, y sin distingo ni del aporte ni del tipo de afiliado.

 

Reseña Histórica

Con la sanción en 1943 de la Ley 5015 (la primera ley orgánica notarial argentina), se crea la Caja de Jubilaciones y Pensiones bajo la denominación de “Caja de Jubilación Notarial”, con asiento en la Capital de la Provincia. La ley receptaba una antigua y ambiciosa aspiración del notariado bonaerense, corolario de cinco intensos años de esfuerzo en procura de la cristalización de su anhelo. Fue la primera ley argentina que organizó un régimen previsional para profesionales universitarios.

La creación de nuestra Caja de Previsión como el primer sistema sustitutivo de los regímenes generales encuadrados dentro de la órbita estatal, resultó la apertura del cauce por el cual transitaría luego toda la corriente de sistemas similares que integran la seguridad social para profesionales.

El colegio profesional resultó ser el presupuesto necesario para la implementación de una caja de jubilaciones, susceptible de dirigirse y administrarse, con responsabilidad suficiente. Desde entonces el Consejo Directivo del Colegio de Escribanos condujo su propia Caja, que creció junto a él con derroteros similares e ideario inescindible.

Paulatinamente, la previsión social fue exigiendo otras respuestas, subsumiéndose en el nuevo concepto de la seguridad social, que busca a proteger al ser humano de todos los infortunios, y auxiliarlo aún en aquellas contingencias “felices” que ocasionan igualmente desequilibrio económico. La salud, el matrimonio, el nacimiento de sus hijos y la educación, la vivienda e incluso la expansión, fueron un llamado al cual el esfuerzo común y la solidaridad eran capaces de responder.

Con el dictado de la Ley 6983, a fines del año 1964, nuestro sistema adquiere el máximo dinamismo, se consolida y elastiza el régimen aportativo, consagrándose el principio de la indiferenciación, que implica descartar toda ecuación económica directa entre las prestaciones a los afiliados y las contraprestaciones del sistema. Se abre una expectativa colectiva permanente para acudir en el auxilio global, igualando las obligaciones de todos para permitir la protección del universo comprendido. Se amplía la gama de prestaciones que alcanza carácter integral, y se permite la incorporación de nuevos beneficios conforme la evolución de los requerimientos sociales.

A lo largo de los años recorridos, nuestra Caja ha crecido permanentemente en el espectro de sus prestaciones y servicios. Conforma un auténtico e integral sistema de seguridad social que es motivo de orgullo de todos aquellos que la componen. Protege al afiliado y a su familia durante el curso de la vida, acudiendo en su apoyo ante el suceso de acontecimientos especiales dados en llamar “contingencias”, brindándoles la cobertura y amparo tendientes a reparar el desequilibrio económico y espiritual que le ocasiona.

Con la modificación realizada por la Ley 12.172 en el año 1998, nuestro sistema jubilatorio incorporó el principio de equidad, partiendo de un haber básico, igual para todos los que cumplen con los requisitos de edad y años de servicios que fija nuestra legislación, pero que le reconoce un adicional acorde a esta situación al colega que realiza mayores aportes.

El cuadro de prestaciones que comprende nuestro sistema permite diferenciarlas en tres nítidos grupos, conforme a la naturaleza de la contingencia a reparar:

- Prestaciones prioritarias: son aquellas que dan cobertura a necesidades esenciales, tales como las jubilaciones y pensiones, por una parte, y las destinadas a la protección de la salud, por la otra.

- Prestaciones concurrentes: la Caja tiene instituida para la totalidad de sus afiliados, una amplia gama de subsidios o prestaciones concurrentes, que da cobertura a diversas contingencias, que se actualizan automáticamente según la variación del haber básico jubilatorio, como son los subsidios por matrimonio, maternidad, nacimiento o adopción, incapacidad transitoria, fallecimiento y por jubilación.

- Prestaciones de estímulo: la ley prevé la concesión de préstamos a favor de sus afiliados, con diversos destinos, sean con garantía hipotecaria o personal. En ocasiones especiales se concurre a paliar las consecuencias que han sufrido los notarios residentes en zonas de desastre, como en el caso de las inundaciones.

En la actualidad, fiel a su estilo pujante y emprendedor, ha implementado la modernización de los servicios que brinda a sus afiliados, desarrollando un nuevo portal de internet donde se puede encontrar la más amplia información relacionada con las prestaciones; poniendo a disposición de los notarios nuevos medios de pagos electrónicos y su registración, modernizando los circuitos de comunicación , sumándose además un proceso de despapelización acorde a los tiempos en que vivimos. En proceso también de dar los primeros pasos hacia la conectividad con los prestadores de salud, para brindarle al afiliado una atención más rápida y efectiva, además de una herramienta muy importante para la gestión del sistema.