Hipertensión arterial y cardiopatías

HIPERTENSIÓN ARTERIAL

La hipertensión arterial (HTA) es la principal causa de muerte en el mundo y el mayor factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares (ECV). Por ello, la Caja de Seguridad Social, en el mes de la concientización mundial sobre estas enfermedades, informa a sus afiliados sobre sus principales características, síntomas y medidas de prevención.

La HTA es el aumento persistente de las cifras de presión arterial, entendida como la fuerza con la que la sangre presiona contra los vasos sanguíneos, por encima de las consideradas normales, y debido a que la mayoría de las personas hipertensas ignoran su condición por no presentar síntomas o signos de alerta, se la llama “el asesino silencioso”.

Si bien su prevalencia va en aumento, el grado de conocimiento y control de la HTA en la Argentina permanece estancado en los últimos 10 años, padeciéndola el 60% de las personas mayores de 60 años.

¿Cuáles son los factores de riesgo para la hipertensión?

Se trata de una enfermedad multicausal. Existen factores de riesgo modificables y otros no modificables.

Entre los factores de riesgo modificables figuran las dietas no saludables (consumo excesivo de sal, dietas ricas en grasas saturadas y grasas trans, e ingesta insuficiente de frutas y verduras), la inactividad física, el consumo de tabaco y alcohol, y el sobrepeso o la obesidad.

Por otro lado, existen factores de riesgo no modificables, como los antecedentes familiares de hipertensión, la edad (más de 65 años) y la concurrencia de otras enfermedades, como diabetes o enfermedades renales.

¿Cuáles son los síntomas frecuentes de la hipertensión?

Si bien, como ya se dijo, la mayoría de las personas hipertensas ignoran que lo son, pues la enfermedad en general no va acompañada de indicios o signos de alerta, ocasionalmente pueden presentarse síntomas como cefaleas matutinas, ritmo cardíaco irregular, alteraciones visuales o zumbidos en los oídos. La hipertensión grave puede provocar sensación de falta de aire, náuseas, vómitos, confusión, ansiedad, dolor torácico y temblores musculares.

Por ello, los profesionales médicos advierten sobre la única forma de detectarla: medir la tensión arterial periódicamente, práctica que de manera sencilla puede realizar cualquier persona con un tensiómetro automático. Es importante, a su vez, que un profesional valore el riesgo existente y los trastornos asociados.

¿Cuáles son las complicaciones de la hipertensión no controlada?

Entre otras complicaciones, la hipertensión puede producir daños cardíacos graves. El exceso de presión puede endurecer las arterias, con lo que se reducirá el flujo de sangre y oxígeno que llega al corazón. El aumento de la presión y la reducción del flujo sanguíneo pueden causar:

  • Dolor torácico (angina de pecho).
  • Infarto de miocardio, que se produce cuando se obstruye el flujo de sangre que llega al corazón y las células del músculo cardíaco mueren debido a la falta de oxígeno. Cuanto mayor sea la duración de la obstrucción, más importantes serán los daños que sufra el corazón.
  • Insuficiencia cardíaca, que se produce cuando el corazón no puede bombear suficiente sangre y oxígeno a otros órganos vitales.
  • Ritmo cardíaco irregular, que puede conllevar la muerte súbita.

La hipertensión puede también causar la obstrucción o la rotura de las arterias que llevan la sangre y el oxígeno al cerebro, lo que provocaría un accidente cerebrovascular (ACV).
Asimismo, puede causar daños renales que generen una insuficiencia renal.

¿Cómo pueden reducirse los efectos de la HTA?

Al reducir la hipertensión se evitan los infartos, los accidentes cerebrovasculares y los daños renales, y para ello la disminución de la ingesta de sal, el mayor consumo de fruta y verdura, practicar actividad física regular, evitar el consumo de tabaco, reducir el consumo de alcohol y de alimentos ricos en grasas saturadas y trans, son las medidas más efectivas para lograrlo.

Tratamiento

Existe una gran cantidad de evidencia que demuestra que la disminución de la PA puede reducir sustancialmente la morbilidad y mortalidad prematuras. Una estrategia de tratamiento con un estilo de vida saludable y medicamentos altamente efectivos y bien tolerados pueden lograr esta reducción en la PA.

A pesar de esto, las tasas de control de TA siguen siendo bajas en todo el mundo y distan de ser satisfactorias. Solo uno de cada cinco hipertensos conocidos tiene las cifras de PA controladas.
Los objetivos del tratamiento son:

  • Reducir el estrés.
  • Tratar la hipertensión con uno o más medicamentos, según lo considere necesario su médico.
  • Controlar periódicamente la tensión arterial.
  • Tratar los demás trastornos que la acompañan o que aumentan el RCV.

Datos y cifras

  • La hipertensión (o tensión arterial alta) es un trastorno grave que incrementa de manera significativa el riesgo de sufrir cardiopatías, encefalopatías, nefropatías y otras enfermedades.
  • Se estima que en el mundo hay 1130 millones de personas con hipertensión, y la mayoría de ellas (cerca de dos tercios) vive en países de ingresos bajos y medianos.
  • Apenas una de cada cinco personas hipertensas tiene controlado el problema.
  • La hipertensión es una de las causas principales de muerte prematura en el mundo.
  • Una de las metas mundiales para las enfermedades no transmisibles es reducir la prevalencia de la hipertensión en un 25% para 2025 (con respecto a los valores de referencia de 2010).

Algunos mitos sobre la HTA

“Lo mío es presión nerviosa”.
Los “nervios” pueden elevar la presión momentáneamente, pero no causan HTA. Es conveniente controlarse con frecuencia para saber fehacientemente el nivel de PA que uno tiene.

“Para cuidar el corazón hay que tomar agua baja en sodio”.
Esta creencia no se enmarca en ninguna evidencia científica. La Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial publicó un documento que remarca que el aporte de sodio proveniente del agua dentro de una alimentación variada es porcentualmente poco relevante. Todas las aguas disponibles (de red, de pozo o embotellada) son opciones saludables para hidratarse.

“Sé que tengo la presión alta porque me duele la cabeza”.
Como se dijo antes, en la mayoría de los casos no presenta síntomas. El dolor de cabeza puede ser ocasionado por múltiples causas. Para constatar si se tiene la presión elevada hay que controlar la presión.

“No puedo tomar café porque soy hipertenso”.
No está demostrado que el consumo de café ocasione HTA, aunque sí sube la presión momentáneamente. Recomendaciones internacionales dicen que quienes quieran beber café, pueden consumir hasta 3 tazas diarias.


ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son un grupo de desórdenes del corazón y de los vasos sanguíneos, entre los que se incluyen: la cardiopatía coronaria, las enfermedades cerebrovasculares, las arteriopatías periféricas, la cardiopatía reumática -lesiones del músculo cardíaco y de las válvulas cardíacas-, las cardiopatías congénitas, y las trombosis venosas profundas y embolias pulmonares, que son coágulos de sangre (trombos) en las venas de las piernas, que pueden desprenderse (émbolos) y alojarse en los vasos del corazón y los pulmones.

Los infartos de miocardio y los accidentes cerebrovasculares (ACV) suelen ser fenómenos agudos que se deben sobre todo a obstrucciones que impiden que la sangre fluya hacia el corazón o el cerebro.

La causa más frecuente es la formación de depósitos de colesterol en las paredes de los vasos sanguíneos que irrigan el corazón o el cerebro. Los ACV también pueden deberse a disrupciones de los vasos cerebrales o coágulos de sangre.

Los infartos de miocardio y ACV suelen tener su causa en la presencia de una combinación de factores de riesgo cardiovascular (FRCV), tales como el tabaquismo, las dietas no saludables, la obesidad, la inactividad física, el consumo nocivo de alcohol, la hipertensión arterial, la diabetes y la hiperlipidemia.

Principales factores de riesgo

Las causas conductuales más importantes de cardiopatía y ACV son una dieta no saludable, la inactividad física, el consumo de tabaco y el consumo nocivo de alcohol. Otros factores de riesgo relevantes son la hipertensión arterial, la hiperlipidemia hiperglucemia, y el sobrepeso u obesidad. Estas condiciones son indicativas de un aumento del riesgo de sufrir infartos de miocardio, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia cardíaca y otras complicaciones.

Pueden detectarse fácilmente en los controles de salud que se pueden realizar en las visitas médicas preventivas, o bien en los denominados chequeos médicos.

El Sistema de Atención de la Salud de la Caja tiene convenidos estos chequeos con varios prestadores, de modo de poder realizar una consulta clínica y varios estudios orientados a evaluar el estado cardiovascular en unas pocas horas.

Está demostrado que el cese del consumo de tabaco, la reducción de la sal de la dieta, el consumo de frutas y hortalizas, la actividad física regular y la evitación del consumo nocivo de alcohol, reducen el riesgo de ECV.

Por otro lado, puede ser necesario prescribir un tratamiento farmacológico para la diabetes, la hipertensión o la hiperlipidemia, con el fin de reducir el riesgo cardiovascular y prevenir sus consecuencias: infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares.

¿Cuáles son los síntomas comunes de las enfermedades cardiovasculares?

Síntomas de cardiopatía y ACV

La enfermedad subyacente de los vasos sanguíneos a menudo no suele presentar síntomas, y su primera manifestación puede ser un infarto agudo de miocardio o un ACV.

Los síntomas del infarto agudo de miocardio son:

  • dolor o molestias en el pecho;
  • dolor o molestias en los brazos, hombro izquierdo, mandíbula o espalda.

Además puede haber dificultad para respirar, náuseas o vómitos, mareos o desmayos, sudores fríos y palidez. La dificultad para respirar, las náuseas y vómitos y el dolor en la mandíbula o la espalda son más frecuentes en las mujeres.

El síntoma más común del ACV es la pérdida súbita, generalmente unilateral, de fuerza muscular en los brazos, piernas o cara. Otros síntomas consisten en:

  • aparición súbita, generalmente unilateral, de adormecimiento en la cara, piernas o brazos;
  • confusión, dificultad para hablar o comprender lo que se dice;
  • problemas visuales en uno o ambos ojos;
  • dificultad para caminar, mareos, pérdida de equilibrio o coordinación;
  • dolor de cabeza intenso de causa desconocida;
  • debilidad o pérdida de conciencia.

Quienes sufran estos síntomas deben acudir inmediatamente al médico.

¿Qué es la cardiopatía reumática?

La cardiopatía reumática es una afección causada por la lesión de las válvulas y el músculo cardíaco, derivada de la inflamación y la deformación cicatrizal ocasionadas por la fiebre reumática que afecta principalmente a los niños. Sin embargo, la cardiopatía reumática se manifiesta alrededor de la cuarta década de la vida.

Síntomas de la cardiopatía reumática

Dificultad para respirar, fatiga, latidos cardíacos irregulares, dolor torácico y desmayos.

¿Cómo reducir la carga de las enfermedades cardiovasculares?

La prevención del primer episodio de un ataque cardíaco o accidente cerebro vascular se denomina prevención primaria, y debe realizarse siempre, pero sobre todo en las personas que tienen varios factores de riesgo como diabetes, hipertensión e hipercolesterolemia, pues cada uno de ellos tiene un efecto multiplicador, y por lo tanto presentan un riesgo cardiovascular mucho mayor que los individuos que tiene un solo factor de riesgo.

Cuando no se realiza o fracasa la prevención primaria, se desarrollan las ECV. Éstas requieren para su tratamiento distintas intervenciones como:

  • by pass coronario;
  • angioplastias (introducción de un pequeño globo en una arteria obstruida para reabrirla);
  • reparaciones y sustituciones valvulares.

También se necesitan dispositivos médicos para tratar algunas de ellas, por ejemplo: marcapasos, válvulas protésicas y parches para cerrar comunicaciones entre las cavidades del corazón.

Datos y cifras

  • Las ECV son la principal causa de muerte en todo el mundo. Cada año mueren más personas por ECV que por cualquier otra causa.
  • Se calcula que en 2015 (último año del que se han publicado datos) murieron por esta causa 17,7 millones de personas, lo cual representa un 31% de todas las muertes registradas en el mundo. De estas muertes, 7,4 millones se debieron a la cardiopatía coronaria, y 6,7 millones, a los ACV.
  • La mayoría de las ECV pueden prevenirse actuando sobre factores de riesgo determinados por malos hábitos, como el consumo de tabaco, las dietas no saludables, la obesidad, la inactividad física o el consumo nocivo de alcohol, utilizando estrategias que abarquen a toda la población.
  • Para las personas con ECV o con alto riesgo cardiovascular (debido a la presencia de uno o más factores de riesgo, como la hipertensión arterial, la diabetes, la hiperlipidemia o alguna ECV ya confirmada), son fundamentales la detección precoz y el tratamiento temprano, a través de los cambios de hábitos y/o la administración de fármacos, según corresponda.

Dr. Pablo G. Posik
Asesor Médico
Caja de Seguridad Social para Escribanos de la Provincia de Buenos Aires


Fuentes consultadas:
Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial: www.saha.org.ar
Organización Mundial de la Salud: www.who.int
Sociedad Europea de Cardiología: www.escardio.org