Tabaquismo

El tabaquismo es una enfermedad crónica causada por la adicción a la nicotina y la exposición permanente a más de 7.000 sustancias presentes en el humo del tabaco, muchas de ellas tóxicas y cancerígenas.

Según la Organización Mundial de la Salud produce más de 8 millones de muertes al año, de las cuales más de 7 millones corresponden a consumidores directos y alrededor de 1,2 millones a no fumadores expuestos al humo ajeno.

Constituye la primera causa de muerte prevenible en los países desarrollados.

Este caudal de morbimortalidad prevenible se manifiesta principalmente a través del cáncer, de la enfermedad cardiovascular y de las enfermedades respiratorias crónicas.

A la vez que dejar de fumar produce significativos beneficios en forma inmediata y reduce en pocos años, importantes riesgos de enfermedad y muerte. Se calcula que sólo en Argentina mueren cada año 40.000 personas por esta causa.


¿Cómo afecta a la salud?

Está directamente relacionado con la aparición de muchas enfermedades, fundamentalmente distintos tipos de cáncer: de pulmón, laringe, faringe, riñón, hígado, vejiga, entre otros; enfermedades cardiovasculares: infartos, ACV, aneurismas; enfermedades respiratorias: bronquitis crónica, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), e infecciones respiratorias reiteradas.

Además, en las mujeres el tabaquismo tiene graves consecuencias en el sistema reproductor.

¿Por qué se habla también de "fumadores pasivos"?

El tabaquismo no sólo afecta la salud de los fumadores, sino también a las personas no fumadoras que están expuestas al humo de tabaco por convivir con fumadores. Se los denomina así porque su organismo también se ve afectado por las toxinas y sustancias nocivas del humo de tabaco.
En especial, esta situación resulta sumamente perjudicial para los niños pudiendo causar la muerte súbita del lactante, infecciones a repetición, trastornos del desarrollo y del comportamiento.

¿Los cigarrillos electrónicos son seguros?

Los llamados cigarrillos electrónicos o vapeadores (sistemas electrónicos de administración de nicotina -SEAN-) son dispositivos que, al calentar una solución, generan un aerosol que es inhalado por el usuario. Los principales ingredientes de estas soluciones son el propilenglicol, con o sin glicerina, concentraciones variables de nicotina y algunos aromatizantes.

Los aerosoles que liberan los SEAN contienen sustancias tóxicas que pueden aumentar el riesgo de sufrir cáncer y enfermedades cardiovasculares o pulmonares.

La nicotina inhalada produce los mismos efectos que los del cigarrillo. La diferencia es que no se inhalan los productos de la combustión del tabaco, como alquitranes y otras sustancias tóxicas. Sin embargo, la utilización de estos dispositivos genera aerosoles que aumentan la concentración de nicotina y de una serie de sustancias tóxicas en el medio ambiente y, por tanto, también la exposición a ellas de los no fumadores y de terceros.

¿Cómo se puede prevenir?

Las medidas más efectivas para evitar el inicio del consumo de tabaco incluyen el aumento del precio de los cigarrillos, la prohibición de venta a personas menores de edad, la prohibición completa de la publicidad y patrocinio de los productos del tabaco, y la implementación de los ambientes 100% libres de humo que ayudan a desnaturalizar el consumo.

La sanción de la Ley nacional 26.687 sumó importantes medidas a anteriores legislaciones provinciales y locales de ambientes libres de humo. Entre otras se señalan la prohibición de la publicidad y la regulación en el etiquetado con la inclusión de frases e imágenes que adviertan el daño que provoca el consumo de tabaco, y con información de la línea gratuita de atención al fumador del Ministerio de Salud.

¿Cómo se puede tratar?

Muchos fumadores no logran dejar de fumar por sus propios medios aun después de haber tomado la decisión, por eso la consulta con un profesional de la salud mejora ampliamente la probabilidad de dejar de fumar.

Los profesionales suelen ofrecer una terapia cognitivo-conductual, acompañada o no de medicación (vareniclina o bupropión solos o combinados con productos de terapia de reemplazo de nicotina).

Si bien algunas medicaciones se venden sin receta, no se recomienda el tratamiento aislado sin el apoyo profesional ya que el mismo normalmente no funciona tan bien como cuando existe un apoyo profesional asociado.

En el siguiente enlace encontrará una de las tantas guías de autoayuda disponibles para dejar de fumar.
Manuales para dejar de fumar


Algunos mitos sobre el tabaquismo

La nicotina es una droga muy adictiva, tan adictiva como la heroína o la cocaína. Fumar no es un hábito o un vicio sino una adicción. El consumo de tabaco está catalogado como enfermedad.

A continuación se mencionan algunos mitos relacionados con el tabaquismo:

  • Unos pocos cigarrillos al día no hacen daño
    La mayoría de los efectos adversos del tabaquismo son dosis-dependiente, pero no hay ningún nivel de consumo “seguro para la salud”. El riesgo de enfermedad coronaria aumenta luego de fumar solo de 1 a 4 cigarrillos por día. Los fumadores de pocos cigarrillos también tienen mayor riesgo de cáncer de esófago, estómago y páncreas, infecciones del tracto respiratorio (que tardan más en curarse), cataratas y trastornos del sistema reproductivo.

  • Los cigarrillos ‘light’ son menos dañinos que los comunes
    Los fumadores de cigarrillos light sufren las mismas enfermedades que los fumadores de cigarrillos comunes. La categorización de “light” está dada por una máquina que mide el contenido de nicotina en el cigarrillo que no es el mismo que en la vida real, que está dado por la manera en que se fuma.
    Los fumadores de cigarrillos “light” tienden a “compensar” la menor cantidad de nicotina y fuman más, inhalan más, mantienen más el humo dentro de los pulmones y tapan los poros de ventilación que se encuentran en el filtro y son los que permiten que el aire inspirado diluya el humo del cigarrillo y disminuya el contenido de nicotina y alquitrán con lo cual la nicotina que inhalan es similar a la de los cigarrillos comunes.

  • Si abro la ventana el humo se va
    Abrir la ventana no es suficiente para eliminar las sustancias tóxicas del humo. Lo que se va es el olor pero algunas sustancias que pueden ser muy peligrosas permanecen horas, días y meses en acolchados, cortinas, alfombras, etc.
    Esto afecta a todos en el hogar, pero particularmente a los menores de un año que por estar más en contacto con el suelo se encuentran más expuestos. A eso se lo llama “humo de tercera mano”.

  • Todos saben que fumar es malo para la salud
    Muchas personas saben que el tabaco no es sano pero todavía quedan ciertos grupos desinformados.
    En nuestro país, más del 40% de los jóvenes no sabe que el cigarrillo produce enfermedad cardiovascular, 60% no sabe que puede producir embolia cerebral y 30% no sabe que las embarazadas que fuman tienen más riesgo de tener hijos de bajo peso.
    Además, pocas mujeres son conscientes de los peligros extra que tienen: mayor riesgo de padecer cáncer cervical, osteoporosis, menopausia temprana, abortos, embarazo ectópico -fuera del útero- e infertilidad.

  • Vivo solo con mi mascota, así que fumando no le hago mal a nadie
    La exposición al humo de tabaco ambiental no solo afecta la salud de los seres humanos sino que también afecta la salud de las mascotas que conviven con fumadores. La exposición de las mascotas al humo del tabaco se asocia con cáncer de pulmón y cáncer nasal, linfomas, alergias, enfermedades del ojo y de la piel y problemas respiratorios. Además, las mascotas pueden ingerir los filtros de los cigarrillos e intoxicarse con nicotina.

  • Dejar de fumar es sólo cuestión de fuerza de voluntad
    Dejar de fumar es sumamente difícil ya que fumar es una adicción. Para muchos, tener fuerza de voluntad no es suficiente. Para esto, existen varios tratamientos psicosociales y farmacológicos que duplican las chances de éxito. Por lo general, la mayoría de los fumadores trata de dejar al menos 2 o 7 veces antes de tener éxito.
    Siempre es bueno dejar de fumar, algunos beneficios son inmediatos. Aún aquellas personas que dejan de fumar después de los 60 años mejoran su calidad de vida.

  • Dejar de fumar es demasiado caro
    La mayoría de los fumadores gasta unos 1.000 pesos por semana en cigarrillos. Si se calcula el dinero que se ha gastado en cigarrillos durante los años en los que se ha fumado, se comprueba que fumar es más costoso que dejar de fumar. En Argentina, muchos centros de salud están ofreciendo apoyo psicosocial y farmacológico gratuito para dejar de fumar.

  • Si dejo de fumar voy a engordar
    El cese tabáquico suele producir una aumento de peso entre 3 y 5 kg. Esto se reduce si se calma la ansiedad comiendo cosas saludables en lugar de comida rica en calorías. Los 5 kg se pueden perder fácilmente con una dieta, pero el daño que produce seguir fumando puede ser irreversible.

  • No tengo ningún síntoma, a mí fumar no me hace nada
    El tabaco afecta la salud desde el mismo momento en que se empieza a fumar pero no se nota.
    En la mayoría de los casos, las enfermedades producidas por el tabaco tardan años en desarrollarse, dándole al fumador la “falsa” sensación de que no le pasa nada.
    Fumar no sólo provoca cáncer de pulmón o laringe. El consumo de tabaco afecta todos los órganos del cuerpo aumentando el riesgo de cáncer, de enfermedad cardiovascular y de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). La mitad de los fumadores muere por una enfermedad causada por el consumo de tabaco perdiendo entre 10 y 15 años de vida.

Dr. Pablo G. Posik
Asesor Médico
Caja de Seguridad Social para Escribanos de la Provincia de Buenos Aires


Fuentes consultadas:
Organización Mundial de la Salud: www.who.int
Ministerio de Salud de la Nación: www.argentina.gob.ar/salud
Asociación Argentina de Tabacología: www.asat.org.ar