La salud y los factores de riesgo cardiovascular

En Argentina, al igual que en muchos países del mundo, la primera causa de muerte de la población adulta son las enfermedades cardiovasculares (ECV), como infarto de miocardio, angina de pecho, accidente cerebrovacular, insuficiencia cardíaca, etc.

Según la Organización Mundial de la Salud, un factor de riesgo (FR) es cualquier rasgo, característica o exposición de un individuo, que aumente su probabilidad de sufrir una enfermedad o lesión.

Las ECV tienen en común, los mismos FR. Se dividen en 2 grupos:

  • No modificables
    • sexo masculino (la mujer lo iguala luego de la menopausia)
    • edad: a mas edad mayor riesgo
    • antecedentes familiares de ECV prematura
  • Modificables
    • hipertensión arterial (HA)
    • alteraciones de los lípidos (principalmente hipercolesterolemia)
    • diabetes
    • sedentarismo
    • obesidad
    • tabaquismo

De acuerdo al nombre de los 2 grupos, ya se imaginará Ud que en los No Modificables nada se puede hacer, por ahora.

Por ello, para mantener un buen estado cardiovascular, se deben hacer esfuerzos para actuar sobre los FR modificables, en principio mejorando nuestro estilo de vida; esto influirá también nuestra salud en general.

El fomento de hábitos de vida saludables son recomendables a toda la población y las sugerencias de las sociedades científicas que se encargan del tema nos dicen que se debe:

  • Mantener el peso corporal en los límites normales.
  • Consumir frutas y vegetales; y limitar el consumo de grasas.
  • Reducir el consumo de sal.
  • Reducir el consumo excesivo de alcohol
  • Hacer ejercicio físico regularmente.
  • No fumar.

Analizaremos algunos puntos

Peso ideal

El índice de masa corporal (IMC) sirve para clasificar el estado nutricional; se calcula dividiendo el peso en kg. por la talla (en metros) al cuadrado: IMC= Peso (kg)/Talla2 (mts)

  • menor de 18,5: delgadez o peso insuficiente
  • 18,5 a 24,9: normal
  • 25 a 29,9: sobrepeso
  • 30 ó más: obesidad

La obesidad también se evalúa a través del perímetro de cintura; se mide en la línea media entre el reborde costal y la cresta iliaca, aproximadamente a la altura del ombligo. No debe superar los 102 cm. en hombres y 88 en mujeres; cualquier cifra por encima de las citadas indica obesidad abdominal y es un FR cardiovascular independiente.

El sobrepeso y la obesidad aumentan la presión arterial (PA): en estos grupos, la HA es más frecuente que en la población de peso normal. Está demostrado, que en los pacientes con sobrepeso, la pérdida de peso es una medida eficaz para bajar la PA: reducir 4 ó 5 Kg. produce descensos  importante de la PA. Si la persona es obesa, el descenso de peso es imprescindible.

De paso conviene tener en cuenta que la obesidad se asocia también con otros problemas de salud como diabetes, transtornos de los lípidos, gota, fibrilación auricular (una de las arritmias cardíacas más comunes), accidente cerebrovascular, trombosis venosa, artrosis, enfermedades del hígado, vía biliar y de la piel, reflujo gastroesofágico, cánceres de esófago, estomago, colon, recto, pancreas, riñón y algunos de la sangre. Y como si todo esto fuera poco, también se asocia con transtornos respiratorios (uno de los más difundidos últimamente es la Apnea del sueño), mayor suceptibilidad a las infecciones, otros transtornos endocrinos distintos a la diabetes como alteraciones del ciclo menstrual, dificultades con el embarazo y el parto, alteraciones renales y de la vía urinaria como cálculos e incontinencia…...entre algunas otras!

No hay duda que nos conviene a todos mantener un peso normal.

Dieta

Es recomendable consumir varias porciones diarias de vegetales, frutas y cereales.

Ya es conocido que se debe limitar el consumo de carne vacuna y que se puede reemplazar por carnes de pollo, cerdo o pescado.

Una buena ingesta de calcio se logra consumiendo leche y/o yogurth, principalmente descremado, ya que así contribuye a disminuir la ingesta de grasas y con ello menos calorías, y además ayuda a mantener niveles adecuados el colesterol de la sangre.

Uso de sal

Los alimentos tienen suficiente sal para cubrir nuestras necesidades. Si Ud tiene la presión alta, es conveniente cocinar sin sal y además, no agregar sal en la mesa antes de consumir los alimentos. También debe saber, que algunos alimentos como en general todos los envasados, fiambres, embutidos y encurtidos, tienen gran cantidad de sodio que se le agregan durante su elaboración, por lo que no resulta conveniente su consumo.

Para los que tienen una presión normal, el uso de poca sal ayudará a que la mantenga por mayor tiempo, ya que se sabe que la presión va aumentando con los años, por el estilo de vida que tenemos.

Alcohol

Es beneficioso el consumo moderado de bebidas alcohólicas, ya que el abuso de este tóxico provoca afecciones en diversos órganos (hígado, páncreas, boca, esófago, etc.), favorece la aparición de infecciones y provoca cambios, muchas veces peligrosos en el comportamiento, como por ej. riñas y accidentes.

Con respecto al sistema cardiovascular, el consumo excesivo aumenta la PA; para que esto no suceda, el varón no debe consumirse más de 30 gr de alcohol/día y no más de 20 para las mujeres (aproximadamente 250ml y 200 ml de vino para la mujer).

Sedentarismo

Se debe evitar, realizando ejercicio físico moderado a intenso durante un mínimo de 30 minutos por 5 días a la semana. Se recomienda a través de actividad aeróbica, como trote liviano o marcha rápida; por supuesto, también son útiles, otros ejercicios como nadar o andar en bicicleta.

Estas actividades, son útiles para disminuir la presión arterial, contribuir al control metábolico, como por ejemplo mejorar el perfil de los lípidos y los valores de la glucemia en la sangre, y además optimizar la forma física general y la cardiovascular. También ayuda a bajar peso, si se mantiene la dieta.

La actividad es conveniente hacerla con supervisión médica previa, para descartar situaciones que contraindiquen el ejercicio.

Tabaquismo

Por último, digamos que son ampliamente conocidos los males que provoca el fumar o estar en un ambiente donde se fuma, aunque uno no lo haga. Entre otras cosas (problemas pulmonares, arrugas, mal aliento, úlcera péptica, etc) es uno de los principales FR cardiovascular: sube la PA de forma pasajera y va provocando un daño vascular, que en cambio es irreversible.

La situación ideal es no fumar. Si se fuma, el abandono del tabaco es un complejo proceso que requiere de etapas, y que en general debe hacerse con ayuda profesional.

Dr. Fernando Rodrigo
Asesor Médico de la Caja de Seguridad Social para Escribanos de la Pcia. de Bs. As.
Jefe de Sala de Clínica Médica del Hosp. San Martín de La Plata.
Docente Universitario de la Cátedra “D” de Medicina Interna de la Fac. de Ciencias Médicas de la UNLP.

Fuentes consultadas
Organización Mundial de la Salud - www.who.int/topics/risk_factors/es/
Federación Argentina de Cardiología - www.fac.org.ar
Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial. www.saha.org.ar
Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria - www.semfyc.es